Nosotros
Nuestra Plantación
Desde la semilla hasta la esencia
El Origen de la Calidad


Cultivamos excelencia desde el origen. Controlamos cada etapa con tecnología avanzada y métodos especializados —desde plantas madre seleccionadas hasta injertación propia— para garantizar un aceite esencial de bergamota puro, trazable y premium, destinado a industrias innovadoras y exigentes.
En nuestra empresa, la excelencia comienza en el campo. Contamos con un invernadero propio, equipado con tecnología de avanzada, dedicado a la multiplicación y renovación constante de nuestras plantaciones de bergamota. Este espacio nos permite garantizar la continuidad y la pureza genética de nuestras variedades, asegurando la base de un aceite esencial de máxima calidad. El corazón de nuestra producción está compuesto por “plantas madre” cuidadosamente seleccionadas, de las cuales extraemos yemas de óptima calidad. Estas yemas son el punto de partida para el proceso de injertación, asegurando la homogeneidad y excelencia de cada ejemplar. Además, disponemos de “plantas semilleras” dedicadas a la obtención de semillas seleccionadas, que se utilizan para desarrollar nuestros propios plantines portainjerto. Sobre estos portainjertos, realizamos la injertación de las yemas de las plantas madre, logrando así cítricos robustos, saludables y con las mejores características para la posterior extracción del aceite esencial. Este control integral, desde la semilla hasta la planta adulta, es un sello distintivo de nuestra empresa y nos permite ofrecer un producto final trazable, natural y premium, orientado a satisfacer las exigencias de las industrias más innovadoras y los mercados más exigentes. Elegí calidad, elegí tradición e innovación: elegí nuestro aceite esencial de bergamota.
Compost
Acompañamos el crecimiento y la evolución de la Industria, tratando nuestros residuos con un fin sustentable. La función principal del compost en el suelo es mejorar la fertilidad y estructura, actuando como un fertilizante natural que aporta nutrientes y materia orgánica, reteniendo agua y reduciendo la erosión. Al incorporar residuos orgánicos, se promueve la actividad de microorganismos que descomponen la materia, liberando nutrientes lentamente para las plantas. De esta práctica surge nuestro compost, que alimenta nuestra tierra y le devuelve todos los nutrientes y beneficios que nos brinda. Aportamos de esta manera elementos indispensables para el crecimiento de nuestra flora como nitrógeno, fósforo, potasio y micronutrientes, regulamos la temperatura y la humedad y prevenimos la erosión.
